¿Recuerdas cuando eras pequeño y no querías comer? Te intentaban hacer creer que la cuchara con el puré era un avión. De hecho creían que lo único que le faltaba para ser verosímil era el sonido del motor. Y ahí les veías haciendo el BRRRRRR. Además te hacían responsable de la buena alimentación de toda tu familia: 'Esta por papá. Esta por mamá. Esta por la abuela..' O sea, tenías que comer tú por todos. O cuando para conseguir que nos durmiésemos se invenaron las nanas. La música era apropiada, pero fallaban en la letra; como esa que decía: 'Duérmete niño duermete ya, que viene el Coco y te comerá'. Y tú pensando: "¿Como? ¿Qué va a venir quién? Después de la información que me acabas de dar, ¿tú quieres que me duerma?" Así que te pasabas toda la noche con los ojos como platos, no fuera ser que le diera por aparecer al maldito Coco. Así al menos si venía te pillaba despierto. Y como conclusión la frase con la que nuestros padres ponían fin a todas nuestras preguntas: "Hija, cuando seas mayor lo entenderás". Pues mira, se puede decir que soy mayor y sigo sin entender la mayor parte de todas las cosas a las que le corresponda una pregunta.