Me despierto cada noche pensando en ti, en raptarte, y reventarle la
cabeza a todo el que se ponga por delante. Y me levanto todas las
mañanas con las mismas ganas de abrazarte. Me muero por sentarme
enfrente, por oler tu ropa, por mirarte y luego perderme. Quiero
quedarme aquí, a tú lado, sin que me importe nadie más.
