Llegó el día, llego el día en el que te das cuenta de que hace demasiado
frío donde tú estas. Ya el viento ha dejado de soplar esa suave brisa,
que justamente rozaba sobre mis orejas. Ahora ya es de noche siempre, ya
no hay estrellas en el cielo, ni nubes grises, ni si quiera, la luna
brilla sobre mi. Ahora la noche se convierte en la soledad mas fría del
año, una noche solitaria. Donde el escondite perfecto es debajo de una
piedra, o en una fuente llena de chocolate. Ya se acabó el peso que
aplastaba mi sonrisa, pude escapar, pero en casa hasta los yogures de
frutas que hay en la nevera saben a marchito. Sientes que no tienes
fuerzas para seguir, se forma el cementerio de la noche y el frío. Ya no
vemos nada, estamos totalmente ciegos, no sabemos nada. Camino por la
oscuridad, y no te encuentro. Todo se parece en la oscuridad. Que cierto,
que los recuerdos no se pueden enterrar en el suelo, porque siempre
permaneceran en un lugar, donde la gente nunca ha estado, un lugar frio; el corazón.