domingo, 4 de septiembre de 2011

En busca de mi felicidad.

No busco algo excepcional, nada fuera de los límites. Solo la felicidad, mi brillo en los ojos, esa magia que me hacía diferente a los demás, esa ilusión que había en mi corazón y que ahora no sé dónde encontrarla, ni si quiera sé dónde empezar a buscarla, esas sonrisas tan verdaderas que despertaban la curiosidad de cualquiera que se fijara en mi forma de reírme, esa bonita sensación de despertarse por las mañanas a la espera de que uno de mis miles de sueños se cumplieran. Pero todos esos sueños, esas ilusiones, esas risas, esas esperanzas, la magia… se las llevó la nada. Ahora solo me queda ese corazón vacío y pesado difícil de curar que está guardado en el lugar más inesperado para cualquiera custodiado bajo una llave que perdí y es imposible de abrir, y por eso, mis más profundos pensamientos, mis más profundas tristezas, mis más preciados secretos están guardados ahí porque nadie más que yo puede acceder a ellos, porque yo soy la única que puede cambiar esa llave.